Cristiano Ronaldo y su hijo

Resultado de imagen de cristiano ronaldo hijo colegioFoto: Ricardo García vía europapress.es

Llevo tiempo fijándome en ese lado tierno de Cristiano Ronaldo que es la relación con su hijo. Me he decidido a escribir porque en la entrevista concedida a la FIFA en la recepción del premio THE BEST, afirma que el mejor día de su vida es el del nacimiento de su hijo.

No ha sido ni el del primer balón de oro, ni el del primer título de Champions, ni el día que le fichó el Manchester United, ni tampoco el día que le fichó el Real Madrid… el día que nació su hijo.

E imágenes con su hijo he visto ya unas cuantas, donde juega con él a la pelota, a tirar objetos con un balón… le acompaña al campo de fútbol muchas veces, aparece acompañándolo en los premios. No se la situación legal porque está separado de la madre de su hijo, pero su hijo parece estar siempre con él y no le importa gastar tiempo.

Es admirable porque es una estrella de primera magnitud, no solo en el fútbol, sino que tiene una presencia en los medios increíble, baste decir que es el perfil de Facebook con más me gusta del mundo. Esto, además del fútbol, implica muchas, muchas obligaciones, pero Cristiano Ronaldo tiene dentro de todo eso, tiempo para su hijo.

En mi entrada anterior he hablado del vínculo de un padre con su hijo. Ronaldo con su actitud demuestra que ese vínculo, el sentimiento que le produce ese vínculo es superior a muchos otros sentimientos que no se puede dudar que son intensos: el triunfo en un partido difícil, la fama, el reconocimiento del propio trabajo y de los propios logros, ser nombrado el mejor jugador de fútbol del mundo repetidas veces. Mejor que todo eso es sentirse padre, ver a tu hijo, jugar con él.

No sé si Cristiano Ronaldo debe ser imitado en otras cosas, pero en esto sí. Ha sabido reconocer sus sentimientos, cribarlos, seleccionarlos y saber cuál es el más valioso y seguramente el más profundo y también el más tierno.

Habla muy bien de los padres que establecen vínculo con los hijos, que lo cuidan como un tesoro, tiene algo del futuro. Supongo que durante mucho tiempo Cristiano Ronaldo estará presente en la memoria colectiva por sus logros como jugador. Yo espero también por haber sabido poner en valor ese sentimiento que produce el vínculo con un hijo.

El vínculo de un padre con su hijo

13460126_sHoy quiero hablar del vínculo padre hij@ desde un punto de vista personal, hablando de mi propio vínculo con mi hija, Noor, que ahora tiene 7 años. Después sacaré algunas consecuencias en la cultura de hoy.

El año pasado, por las circunstancias de mi trabajo, tenía mucho tiempo para ella e iba a llevarla y a buscarla al colegio, la llevaba al médico y la cuidaba cuando estaba enferma, estaba con ella en casa cuando era necesario, en resumen, estaba mucho tiempo con ella. Este año mis circunstancias han variado y bastantes de esas cosas ya no puedo hacerlas y su madre va a buscarla al salir de la escuela, etc.

Por supuesto Noor ha notado el cambio y me ha hecho preguntas como: cuando me ponga malita, ¿no te vas a quedar conmigo papá?

Por mi parte ha habido un hecho, que se ha repetido varias veces, que me ha hecho consciente de que mi vínculo con ella es enorme. Algunos días la dejo para el desayuno en la escuela a las 8 de la mañana. A Noor le ha costado quedarse y se pone triste y me dice que no me vaya. Uno de los días, una vez dentro, se asomó a una reja desde la que se ve la calle por la que me alejo y me gritó “papá” y comenzó a hacer gestos de adiós. A mí se me hizo un nudo en la garganta y unas enormes ganas de llorar. Verla allí despidiéndose me hace sentir que me dejo algo muy profundo, muy de dentro de mi vida. Un sentimiento hondo que me sorprende mucho y que me da la impresión que se extiende por todas mis tripas.

Ese es mi vínculo padre-hija, y sé que por ella voy a hacer cualquier cosa, que voy a hacer lo posible para que sea feliz, para que consiga sus metas, … También sé que quiero estar con ella: es un sentimiento de tristeza, de pérdida por verla que se queda y que yo me tengo que ir.


El vínculo con una hija o hijo nos afecta muy profundamente y se clava en todo nuestras tripas y en nuestro ser, de tal modo que ya no entendemos la vida sin ella/él


carolina2Esto me ha hecho consciente de que a ella le está afectando el cambio… y a mí también y mucho más profundamente de lo que soy capaz de expresar en este momento.

Ahora mis consideraciones: Uno de los elementos culturales de mayor calado y con mayores consecuencias es la progresiva importancia social que está adquiriendo el vínculo entre padre e hijas e hijos. Sin embargo, en mi opinión es algo que está en nuestro ADN en sentido literal: el sistema emocional está diseñado para generar un fuerte vínculo entre padre e hij@. Las limitaciones a este vínculo son y han sido culturales. Sus consecuencias de este cambio en la cultura son incalculables.


Hasta hace muy poco, el vínculo padre e hij@ estaba muy desvaído porque la cultura determinaba que figura del padre estaba básicamente fuera del hogar.


En la cultura previa a la postmodernidad, el vínculo padre e hij@ estaba muy desvaído porque la cultura determinaba que figura del padre estaba básicamente fuera del hogar, en el trabajo, y la relación con los hijos y su educación era tarea de las madres. Además, en todos los primeros trabajos sobre el vínculo y la relación paterno-filial y materno-filial, el acento estaba puesto en la madre y en lo necesario de la relación afectiva que crea con el recién nacido. En ese mismo contexto se han enmarcado los estudios sobre el apego, que sin embargo han posibilitado una visión más completa, al hablar de figura significativa, que puede ser en principio además de la madre, por supuesto el padre, e incluso otra persona.

Esta es mi conclusión: lo que es nuevo es la valoración cultural de este vínculo, el vínculo de los padres con sus hijas e hijos está ahí. Es muy importante cuidarlo, valorarlo y cuidarlo. Muchos cambios positivos de la sociedad vienen detrás. Por ejemplo, he visto, fundada por un padre, una escuela para el cuidado de las hijas. Cada vez hay más padres, separados de sus parejas o por otros motivos que se hacen cargo de una hija: por supuesto que es función del padre peinar, ayudar a comprar ropa, etc. todas esas funciones que se denominaban femeninas de las que los hombres estaban excluidos. Ahora no, ahora los padres con hijas se interesan por ellas, porque interesan a sus hijas.


Si estás de acuerdo con esta opinión que expreso me encantaría que comentaras con tu experiencia para enriquecer la mía y la de todos los que lean esta entrada.

«La tristeza no es útil»

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«La tristeza no es útil» es una frase de una película que acabo de ver y que un adulto le dirigía a un niño. El niño, ante una situación muy complicada y varias pérdidas, había roto a llorar y el adulto le urgía para que se pusiese en movimiento. Yo estoy de acuerdo: la tristeza no es útil en sentido pragmático, no nos proporciona nada tangible, nada que podamos “tener”.

Sin embargo, en la evolución de hombre, y también de los mamíferos superiores, la tristeza aparece como una de las emociones básicas, que entran en la dotación que todo niño lleva al nacer.

La pregunta es: ¿por qué la evolución ha invertido tanto esfuerzo en una emoción que no proporciona utilidad alguna? ¿Qué ventaja sacamos de tener la tristeza en nuestra dotación emocional?


¿Por qué la evolución ha invertido tanto esfuerzo en una emoción que no proporciona utilidad alguna?


Y realmente hay que afirmar que la inversión es muy grande. Las épocas de tristeza pueden ser duraderas, dolorosas, e inciden en el conjunto de la actividad de la persona casi anulándola. La tristeza interrumpe la acción, le quita sentido, nos deja sin objetivos, no nos invita a comunicar con los demás, nos quita las ganas de hacer cosas, de emprender iniciativas, incluso puede llegar a quitar las ganas más fundamentales, las ganas de vivir.

En la época actual en la que solo parecen valorarse las emociones positivas, la tristeza es el enemigo número uno, es la gran emoción negativa, algo que hay que sacudirse rápidamente de encima. Pero, para terminar de complicarlo, la tristeza es lenta de evolución, necesita tiempo, es parsimoniosa. Es difícil superar una tristeza profunda. Prisa y tristeza son palabras antagónicas.

Resumo desventajas: La tristeza es una emoción sumamente desagradable, que además bloquea la energía y el interés en las cosas y detrás de eso, la capacidad de iniciativa. Para terminar de fastidiarlo, tiene un ciclo lento, que no permite prisas.


La tristeza es una emoción sumamente desagradable, que además bloquea la energía y el interés en las cosas y detrás de eso, la capacidad de iniciativa. Para terminar de fastidiarlo, tiene un ciclo lento, que no permite prisas.


Entonces la ventaja evolutiva que proporciona la tristeza debe haber sido muy grande para mantenerla en la dotación emocional básica. ¿Cuál es esa ventaja tan fundamental? ¿Por qué la tristeza es importante para el ser humano?

Yo voy a tratar de ensayar mi respuesta, siendo bien consciente de que no digo la última palabra en el tema, solo el punto al que yo he llegado.

La tristeza es una emoción que nos hace humanos. Esa es mi síntesis.

En primer lugar, la tristeza es una elaboración de nuestros vínculos, de lo que nos conecta con las cosas y sobre todo con las personas. Como especie somos una especie social, que ha invertido mucho en los vínculos y la tristeza detecta cuando esos vínculos están afectados o se pierden.

En segundo lugar, literalmente porque se produce temporalmente detrás de la elaboración de una pérdida afectiva, la tristeza está conectada con la creatividad, con la apertura a lo nuevo, con crear mundos nuevos y diferentes, adecuados precisamente a nuestra sensibilidad. Sin tristezas no hay creatividad.

En tercer lugar, la tristeza mantiene nuestra unión con las personas y cosas que hemos vivido, refuerza nuestra memoria y la memoria es el órgano de la identidad humana. No somos quienes somos por nuestra capacidad de razonar, lo somos por nuestros vínculos conservados en nuestra memoria y conservados ahí por la tristeza.


La tristeza tiene que ver con los vínculos con las demás personas y con las cosas. Produce creatividad y permite el cambio profundo. Es nuestra memoria como personas.


Por todo ello la tristeza tiene que ver con el cambio y la renovación, con abrirnos a mundos nuevos. Pero esto no sería posible si hubiésemos pasado por el mundo anterior como el agua sobre las piedras, podemos cambiar con sentido porque las cosas dejan huella en nuestra vida y esa huella está constituida por tristeza, es la tristeza la que la elabora.

Efectivamente llorar no es útil, pero nos hace humanos.

Aprendemos más por contagio emocional que por interés intelectual

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Es un tema de todos sabido que el interés social por un tema depende de que haya acontecimientos notorios relacionados con ese tema. Por ejemplo, los éxitos de la gimnasta Simone Biles en las Olimpiadas de Río ha hecho crecer el interés en la gimnasia artística y montones de niñas a lo largo y ancho del planeta quieren ser gimnastas. Eso ocurre con el futbol todos los días, donde niños de todo el mundo quieren ser como Messi o Cristiano Ronaldo. Hace ya muchos años, en los años sesenta el tenis se popularizó en España debido a los éxitos de Manolo Santana.

Y no solo ocurre en el deporte, ocurre en todos los ámbitos. Hay un interés en la criminología debido al éxito de series como C.S.I. y en política debido a las crisis y las injusticias que han sacudido España. Incluso en lo negativo la influencia del contagio es notoria y basta un asesinato de género y su repercusión en los medios, para que se produzcan otros como en ramillete.

El interés tiene una base emocional y está sometido a un fuerte contagio social. Todos queremos ser como las personas que admiramos. La admiración, buscar modelos, algo necesario para el desarrollo personal, es también la puerta de entrada de los temas que nos van a interesar. No podemos olvidar que la admiración es uno de los sentimientos que integran el enamoramiento y que este es nuestro principal modo de abrir nuestro mundo.


En el interés que despierta e introduce el aprendizaje, hay un componente de emulación, que suscita un interés emocional inicial y que permite entrar a la persona en nuevas zonas, explorar.


En el aprendizaje, en el interés que despierta e introduce el aprendizaje, hay un componente de emulación, que suscita un interés emocional inicial y que permite entrar a la persona en nuevas zonas, explorar e ilusionarse con lo nuevo. Hay que enseñar a reconocer las propias emociones y sentimientos, a identificar los contagios emocionales, hay que enseñar a ser libre.

Sin embargo, este aspecto no lo utiliza la educación a pesar de lo importante que es. La educación se desarrolla con sus programas, sus materias troncales, sus optativas, sus programas… y corre paralelo al desarrollo emocional de las personas, sin tocarlo, como una senda paralela a la vida de las personas, que es siempre emocional. Educación y desarrollo personal e influencias emocionales corren por caminos paralelos que no se tocan, y no sabemos dónde están los puntos de encuentro.

La educación deja el desarrollo emocional, las influencias, los contagios a un lado y sigue impertérrita su camino. Lo más que se plantea es qué hacer para que las emociones empujen el aprendizaje, pero el aprendizaje es el mismo de siempre, tiene los mismos programas y las mismas materias de siempre, los mismos modos de hacer que hace décadas. La escuela no es flexible, enseña cuentas, números y letras, enseña lengua y matemáticas, a lo más le suma geografía y biología, vaya por donde vaya el interés emocional de sus alumnos, no se desvía del camino.  Solo unos pocos docentes innovadores comienzan a buscar la interdisciplinariedad, a ver el modo de acercar a la vida e aprendizaje. Aunque esto mismo ya traiciona la rigidez del sistema: ¿acercar a la vida? Si es a vivir a lo que se debería enseñar, el sistema ya acepta que sus enseñanzas están lejos de la vida.


Acercar a la vida e aprendizaje. Aunque esto mismo traiciona la rigidez del sistema: ¿acercar a la vida? Si es a vivir a lo que se debería enseñar, el sistema ya acepta que sus enseñanzas están lejos de la vida.


Mi pregunta es si esto debe ser así o la escuela debe cambiar. Qué y sobre todo cómo hay que enseñar en la escuela. Atreverse a cambiarlo el gran reto social.

La necesidad de tener en cuenta los aspectos psicológicos y sociales en la medicina.

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He encontrado un artículo de Ana Sabela Álvarez (Middlesex University, UK, London) que me ha parecido tan interesante que me parece conveniente hacer una entrada en este blog, ya que hace un profundo estudio sobre en qué medida la antropología emocional, a través de un modelo que la tiene en cuenta, está influyendo en la práctica médica.

El link del artículo que te aconsejo vivamente, del 2008, es la siguiente: La aplicación en medicina del modelo BPS. Su referencia es: Álvarez AS, Pagani M, Meucci P: The clinical application of the biopsychosocial model in mental health: a research critique. Am J Phys Med Rehabil 2012; 91(suppl):S173YS180.

El artículo hace un estudio de lo publicado en medicina sobre la necesidad de tener en cuenta los aspectos psicológicos y sociales de la práctica médica, centrándose específicamente en la salud mental. Es conocida la dificultad de la medicina para admitir la influencia de emociones y sentimientos en las enfermedades. De hecho, la historia secular de la medicina científica se escribe como una oposición entre los aspectos subjetivos (emociones y sentimientos) y los aspectos objetivos, los únicos que han sido considerados durante mucho tiempo el objeto idóneo para la ciencia.

La historia de la medicina científica es fruto de una ardua pelea con curanderos, creencias, recetas tradicionales no comprobadas, etc. La distancia con los vilipendiados elementos subjetivos, se ha llegado a hacer tan grande que ni siquiera la autoridad de Charles Darwin, que escribió sobre las emociones en los animales, fue capaz de encaminar a la ciencia para que aceptase a las emociones.

Dos hechos han contribuido a la disminución de las distancias entre emociones y ciencia. Primero, la incidencia evidente de emociones y sentimientos en los enfermos y a través de ellos en las enfermedades y su tratamiento, ha ido progresivamente horadando el muro de separación. Segundo, la tomografia axial computarizada, que en los 70, fue capaz de comprobar que las emociones tenían un impacto específico en el cerebro, ha hecho posible que las emociones estén plenamente sometidas a experimentación, es decir, pasen a formar parte de la ciencia experimental. Además, se puede añadir que la cultura de la postmodernidad, tan marcadamente interdisciplinar, se lleva mal con la compartimentación estricta que la ciencia experimental exigía.

Sin embargo, siguen quedando muchos prejuicios como restos de la lucha de siglos. Muchas mentalidades y muchos ambientes resistentes a admitir los elementos psicológicos y sociales en la ciencia.

El artículo hace precisamente una revisión de la actual situación, revisando los modelos médicos vigentes y centrándose en el que acepta los elementos psicológicos y sociales en la práctica médica de la salud mental. También estudia las posibilidades de ese nuevo modelo psico-social y la posibilidad de que la medicina entre en un enfoque interdisciplinar.

El abstract del artículo es el siguiente:

«Engel aplicó el término biopsicosocial a la medicina para enfatizar la necesidad de tener en cuenta los aspectos psicológicos y sociales de la práctica médica. Tras de una revisión de la historia del modelo biopsicosocial (BPS), revisamos las críticas al modelo para reformular sus deficiencias y después analizar su aplicación en la práctica de la salud mental.

Los objetivos de este artículo son 4:

(1) examinar la utilización del modelo BPS desde el artículo de Engel de 1977 hasta la actualidad;

(2) examinar las razones para la popularidad del modelo BPS así como los problemas a los que se enfrenta cuando es aplicado a la práctica de la salud mental;

(3) introducir dos instrumentos que implementan el modelo BPS: la Clasificación International de Funcionamiento, Discapacidad, y Salud (CIF), y el INTERMED;

y (4) mostrar porqué el modelo BPS no es todavía un modelo de práctica clínica.

Un total de 62 publicaciones fueron extraídas y revisadas en las bases de datos ScienceDirect, PubMed, y Scopus, y 32 de ellas fueron finalmente incluidas en este artículo. Esta es la primera revisión sistemática de los estudios publicados que aplicaron el modelo BPS en la práctica de la salud mental en los últimos 33 años. Estas críticas tienen el objetivo de construir una visión más constructiva del modelo BPS como modelo de práctica clínica en salud mental».