La persona es una palabra que se expresa

El objetivo general de este blog es profundizar en qué es el hombre/mujer, recogiendo los 18420950_savances de la antropología, tanto culturales, como son los realizados por la filosofía desde sus inicios en su preguntas sobre el hombre/mujer, como los realizados por la ciencia desde que Darwin enunciase su teoría de la evolución. Miramos también a llenar una laguna que la cultura de la modernidad había creado al poner el acento en la racionalidad: una postergación de la dimensión emocional. Las emociones y sentimientos son una parte consustancial de que es la persona, y sin ellas no es posible entender a la persona y tampoco el modo en que se relaciona con el mundo.

En esta entrada me gustaría ofrecer una primera, aunque también profunda aproximación: la persona, el hombre/mujer, es una palabra que se expresa. Es un intento de compresión del mundo, que comienza como mundo particular, pero que lleva dentro un tendencia universal. Como ser vivo que es va a estar constantemente expresándose, en una relación con ese mundo. En realidad se expresa con todo: lenguaje verbal, corporal, tono, entonación, postura, etc. Es una relación con el mundo, que expresa de un modo particular y original. Y expresa el propio modo de ver el mundo, el modo en que este mundo le ha impactado, su experiencia en él y su simbiosis con él. Todo le ha ido afectando y a todo ha reaccionado y lo elabora, lo vive y lo expresa. Somos un resumen de todo lo que hemos vivido. Y por ello también un punto de vista original, nuevo, diferente a cualquier otro. Nuestro modo de ver el mundo, de vivirlo, de expresarlo va a ser nuestro y de ninguna otra persona. Somos originales, únicos.

Para construirnos como personas debemos elaborar nuestra palabra, una palabra que esté realmente entremezclada con toda nuestra experiencia, con lo que hemos vivido, con nuestra sensibilidad, con lo que realmente pensamos de las cosas. Cuando  más coherentes seamos en este diálogo con la palabra que expresamos cada día, cuando  hablamos, cuando nos encontramos con los demás, cuando hablamos con nosotros mismos en un diálogo interior, más plenos, más auténticos seremos como personas.

Dicho al contrario, callar es malo para la persona, para crecer y desarrollarse debe hablar, expresar su punto de vista, hablar de lo que piensa y siente. Este es además el mejor modo de autoconocimiento. Sin diálogo no hay desarrollo para la persona. Pero este hablar no es solo en condiciones de diálogo, en condiciones de aceptación, sino también, y de un modo muy necesario, hablar precisamente cuando alguien o alguna situación no nos están respetando, no nos escucha. Si callamos desaparecemos como personas en ese ambiente o ante esa persona.

Además expresar nuestra palabra no es una tarea acabada, no termina más que con nuestra vida, es más indica el nivel de vida que tenemos, en qué medida estamos vivos. Nuestra experiencia no cesa de crecer, no cesa de ajustarse a la realidad, de toparse con ella, en cada momento de la vida hay que seguir creciendo en esta coherencia entre la experiencia y la palabra que la expresa. Debemos siempre esforzarnos en conectarlas, en buscar una palabra coherente que nos exprese todo lo plenamente posible.

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Sensaciones, sentimientos, emociones y pasiones.

Vamos a aclararnos un poco más con los términos de la subjetividad, lo que llamamos esfera psíquica, distinguiendo sensaciones, sentimientos, emociones y pasiones.

Para acercarnos al término sentimiento, primero debemos diferenciarlo del término 10948660_ssensación. Esta se sitúa en la esfera tendencial-instintiva del hombre y procede de la operación de los sentidos; se entiende generalmente como un fenómeno cognoscitivo primario por el que captamos las cualidades de los objetos materiales. Sirve tanto para los fenómenos externos, como internos, es decir denominamos sensación tanto una impresión visual de un paisaje, como la sensación de una mala digestión. El término sentimiento se refiere a la esfera psíquico-afectiva y es difícil precisar su significado, pues tanto puede referirse al conjunto de la vida afectiva o psíquica, como tener un significado más preciso. En el primer sentido, sentimiento es sinónimo de afectividad y se referiría, en general, al modo como el sujeto, la persona, es afectado por el mundo circundante. El segundo es más particular, y se refiere a uno de los modos concretos que afectan al sujeto; los otros modos serían: emociones y pasiones.

Pasiones puede referirse al modo clásico en que se denominaban los sentimientos y, en general, la vida psíquica; y venían consideradas como no pertenecientes a la esfera racional, es decir como no libres. Hoy, más bien, se denominan así las inclinaciones o tendencias de gran intensidad. Es decir, las pasiones son fenómenos pasivos, no mediados por la voluntad, que se experimentan como fuerzas que arrastran. De modo singular se refiere a la pasión sexual. En esto se diferencian de emociones y sentimientos, y además se distinguen de las emociones en su duración y de los sentimientos en que están orientadas a conseguir el objeto que desencadena la pasión, mientras los sentimientos tienen una clara referencia al sujeto que siente.

El significado de emociones está relacionado con su significado etimológico: emovere, que significa agitar: la emoción es un modo de sentirse afectado, «una alteración del ánimo intensa y pasajera, agradable o penosa, que va acompañado de una cierta conmoción somática» (diccionario RAE), es decir existe una correlación clara entre la conmoción psicológica-cognitiva y la conmoción corporal. Ambas van unidas y forman la emoción. Es decir, una emoción conlleva una información y una activación.

11510251_sLa emoción es el fenómeno psíquico interno que corresponde a la sensación sentida (Aristóteles, Gendlin), es decir, es el modo interno en que nos afecta y activa la sensación como individuos. Se trataría de una evaluación de la sensación (del cambio producido por la sensación) en función de las necesidades del sujeto. Las necesidades de un sujeto tan complejo como la persona hay que entenderlas del modo como las explica A. Maslow.

Sentimientos, en contraste con las emociones, serían los fenómenos afectivos que se encuentran en contacto con la esfera racional, libre y espiritual del sujeto. Es decir, los sentimientos son una elaboración de las emociones y el modo en que estos se archivan, guardando nuestra experiencia y marcando las respuestas del sujeto y su particularidad específica de cada persona.

Se caracterizan por:

(a) determinar la situación de la persona; a diferencia de emociones y pasiones que tienen una referencia lógica y real a un objeto, los sentimientos apuntan al sujeto, e indican precisamente el mundo del sujeto y de sus relaciones personales.

(b) Son estados generalizados, a diferencia de las emociones y pasiones que están ligadas a estímulos y reacciones somáticas más o menos conscientes. Es decir, emociones y pasiones son espontáneas, surgen con un estímulo, mientras los sentimientos son más permanentes y se refieren a las vivencias almacenadas en la subjetividad.

(c) Son estados que marcan el presente, aún cuando se evocan, se viven en presente, es decir, indican al sujeto el aquí y ahora de su situación desde su perspectiva en tanto que tal sujeto. En esta nota coinciden con emociones y pasiones.