Kant y el respeto a la persona y al alumno.

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«Obra de tal modo que uses a la humanidad, tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro, siempre al mismo tiempo como fin y nunca simplemente como medio» (p.429).

Kant es un autor clave en la aparición de los derechos humanos, seguramente el más influyente, desde luego el origen. Una de las ideas suyas que es como un pilar de esos derechos es la formulación del imperativo categórico de la moral que acabo de citar, que es una de las 4 que aparecen en su Fundamentación de la metafísica de las costumbres.

En mi opinión es una idea está preñada de consecuencias y tremendamente útil para entender como hay que actuar, cuál es el límite, en cualquier situación o actividad en donde participen personas, y voy a utilizar como ejemplo la educación.

La idea de Kant en la educación en un primer acercamiento implica que el alumno no puede ser tratado solo como un medio, sino que siempre debe poder mantener sus propios fines. Es evidente que subyace la idea de que persona es el ser que se pone sus propios fines y que en la medida que no puede hacerlo, es decir en la medida que no se respeta su liberta de establecer sus fines, no se le está tratando como persona.

A mi entender esto es muy fuerte y la Educación lo respeta solo a medias cuando no deja al alumno decidir sobre su propia educación. Llevado a fondo, la idea de Kant significa que si es el sistema educativo, comenzando por el Estado y su administración y siguiendo por las instituciones educativas, escuelas, institutos, etc., quien decide enteramente la finalidad de la educación, entonces resulta que no está tratando a los alumnos como personas.

Surge enseguida la pregunta: y, si no los trata como personas, ¿cómo los trata? La respuesta es sencilla: los manipula, les hace entrar en un sistema obligatoriamente, los institucionaliza en un sistema, desposeyéndolos de su elemento clave como personas: la libertad. Y esto ocurre a todos los niveles del sistema y en todas las situaciones. Esto dice sencillamente que la persona no es un instrumento, un objeto que se pueda meter en cadena de montaje por un extremo y esperar que salga por el otro “arreglado” o “producido”.

En este momento se nos produce una inquietud fuerte: planteado así, casi cada sistema, por el solo hecho de serlo, es manipulativo. Y la respuesta es no, claramente no. Kant matiza: «nunca simplemente como medio». El “simplemente” permite, es más admite que hay situaciones donde la persona es medio u objeto. Cualquier sistema trata al hombre así: el trabajador de una empresa es un medio para el empresario, el anciano de una residencia es un objeto para la residencia, que obtiene los ingresos y su pervivencia en atenderlo, igualmente para la escuela el alumno es un medio: vive debido a sus alumnos, de tal modo que basa su supervivencia como tal escuela o colegio en tener alumno y para ello los busca, los atrae.

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Immanuel Kant

Digamos que tratar a la persona como un medio es una situación universal. Esta es la situación digamos de partida. Y es en esta situación donde Kant pone el límite claro: permite siempre que la persona pueda ponerse fines, que la persona pueda decidir por sí misma. Este es el límite para cualquier institución y es el límite especialmente claro para la escuela, ya que los “medios”, los “objetos” con los que trabaja son personas.

Por tanto la escuela se juega su ética, su misma razón de ser en el respeto de esta libertad del alumno y debe interrogarse constantemente si está respetando esa libertad, en este caso eso es más importante que cualquier aporte que pueda hacer a sus alumnos, si estos son “obligados”, si no respetan su libertad como persona.

Puedes encontrar las ideas de Kant sobre la moral en la traducción de un amigo: Kant, Immanuel (1999). Fundamentación de la metafísica de las costumbres. Traducido por José Mardomingo (edición bilingüe). Barcelona: Ariel.

El rastro genético del ADN y el comportamiento sexual de Genghis Khan

Una información de National Geographic hablaba en octubre de 2010, de un estudio sobre el ADN que sitúa a Genghis Khan como uno de los individuos que ha dejado un mayor rastro genético en la humanidad. Sus genes se encuentran actualmente en 16 millones de descendientes, extendidos básicamente por territorios que ocupaba el antiguo imperio que creo Genghis Khan, excepto una pequeña población en Pakistán.

Genghis Khan

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Max Scheler, la persona en todos y cada uno de sus actos

Max Scheler, es un discípulo de Husserl, que desarrolla de modo personal la reflexión de Scheler_maxeste sobre los sentimientos. Nos vamos a fijar solo en un punto: la noción de persona. Dejamos su ética de los valores para otro lugar. Con ella Scheler ha influido notablemente en la ética conectándola con las emociones y buscando un enfoque personalista en contraste con el enfoque formal de Kant.

Para Scheler la persona se revela en cada uno de sus actos. La persona sigue siempre la ley de la totalidad: se da toda entera en todos sus actos, o no se da. La persona no se expresa, no aparece en lo que le pasa pasivamente, sino en aquello en lo que participa activamente. Esta es la base de la objetivación del espíritu. Nos expresamos con todo, la persona es un ser que se expresa, que necesita expresarse, comunicar, una palabra en un cuerpo que pugna por salir en todo momento y ese salir la desarrolla.

Hay que tener en cuenta que la persona es también cuerpo, este cuerpo es también palabra y participa de la expresión de la persona. Persona y cuerpo se encuentran ligados. Persona y cuerpo forman la clave de la comunicación humana.

La idea que se deduce, que se puede comprobar que tiene una fuerte influencia en nuestra vida de cada día, es que ponemos en todo un sello personal, una impronta específica, que no puede dejar de aparecer en lo que hacemos, tenemos un espíritu único, que se expresa de un modo que es posible reconocer. Tenemos una marca que se puede reconocer. Esa marca es la marca de la persona, en realidad lo que significa ser persona. Esto está en conexión con la experiencia de reconocer a una persona tanto por su modo de hablar, su caligrafía, su modo de relacionarse, etc. Esta singularidad es emocional, es la elaboración del sistema emocional de las experiencias vividas, algo que gauguinhace a cada persona enteramente singular.

Esta explicada de modo sintético, pero cada una de las expresiones está preñada de consecuencias y no podemos descuidar nada de lo dicho.

Esta noción de persona, en realidad una constatación fenomenológica de la realidad de la persona, va a influir poderosamente en el personalismo del siglo XX.