La mirada en el enamoramiento (8)

Ya hemos dicho varias veces que el enamoramiento es una concentración de la atención, mirada adolescentealgo que le maravillaba a Ortega y le hacía encontrar dificultades en la objetividad del enamorado. La mirada es fundamental, la mirada es profundamente modificada por el enamoramiento. Las cosas no sólo son vistas porque están ahí, son vistas según nuestra capacidad de verlas y, en eso, el enamoramiento, nuestro compromiso con los descubrimientos que el enamoramiento nos ha ido haciendo, es vital. Como se puede comprobar nuestra visión está en las antípodas de la de Ortega.

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La necesidad de la meditación

Después de bastantes entradas tratando la noción de intimidad, quiero dedicar algunas a la meditación. La meditación es el principal instrumento de trabajo con la intimidad. En realidad ya he empezado con la entrada anterior sobre la belleza.

Quizás pocas veces nos planteamos la importancia de la meditación en nuestra vida 19811725_scotidiana, es decir su necesidad para la calidad humana de nuestra vida, para desarrollar una vida que sea verdaderamente humana. Y sin embargo, la meditación apunta al centro de lo más específicamente humano, lo descubre, lo hace nacer y por eso constituye una actividad esencial para cualquier hombre o mujer, de tal modo que sin ella, su vida carecerá de cualidades que necesita para ser profundamente humana. La meditación es una actividad característica del hombre, que le especifica como tal. La meditación es la herramienta para trabajar en directo la intimidad, y es por esto que se convierte en algo necesario si se quiere vivir desde dentro, ser realmente uno mismo.

La nos hace ser hombres por su conexión con el amor. El amor tiene su fuente ser honesto consigo mismo y con los propios sentimientos y necesidades. Esta es la base de donde puede fluir el amor, de la que se alimenta. Y ese trabajo de conexión de nuestra intimididad con nuestros sentimientos y necesidades la hace la meditación. Por ello la meditación nos conecta con la fuente más profunda que hay en nosotros. La meditación es totalmente necesaria para una vida verdaderamente humana, para descubrir la propia identidad como personas, para poder contemplar el mundo y descubrir su belleza.

La belleza como vía para la meditación es especialmente importante, toda meditación es de algún modo apertura a la belleza, apertura al ser, y apertura a la belleza. La belleza es el camino la vía el prisma por el que conectamos con el mundo con nuestro ser más profundo. En la meditación las cosas tiene que ser bellas y si lo son, nos entran hasta lo más hondo, hasta las coyunturas de nuestro ser.

Hay muchos sistemas de meditación. Tanto la tradición de origen cristiano como la budista, la hinduista y la islámica, la han desarrollado por diferentes vías. Todas ellas son válidas, o mejor entre ellas hay que escoger aquella que es más adecuada para nosotros

Sensaciones y emociones

Me gustaría hacer una entrada aclarando la distinción entre sensaciones y emociones ya que muchas veces descubro que, en lo que se escribe sobre Inteligencia Emocional, se confunden ambos términos. Entender la diferencia desde luego es una clave para la 20629270_santropología emocional. El término sentimientos se relaciona y se sitúa al nivel de las emociones. En la distinción que se establece en esta entrada se puede igualar a emociones.

Sensaciones se refiere a información proporcionada por los sentidos. Recibimos montones de sensaciones por hora, en cada momento tenemos más sensaciones de las que podemos procesar conscientemente. Por ejemplo en este momento yo, en la habitación en la que estoy, veo el rojo de una cartera, una puerta abierta, detrás una cortina con dibujos de flores en marrón, un reloj de diseño atrevido, tengo algo de calor, oigo a una compañera pasando páginas, mis piernas están cruzadas y un pie se agarra a la pata de la mesa (siento la presión de la pata de la mesa en mi tobillo), etc., etc., … vamos que precisamente al detenerme y dirigir la atención a todo lo que aparece en mi consciencia, aparecen muchas sensaciones diversas, muchas más de las que yo estaba teniendo presentes en mi conciencia.

Bueno para ser precisos, muchas de las sensaciones indicadas van acompañadas de interpretación, que procede de la experiencia. Por ejemplo, oigo una persona pasando páginas. La sensación es el sonido de las páginas, asignar ese sonido a páginas de un libro que se mueven es un trabajo de interpretación que hace el cerebro. La sensación queda integrada así por una percepción sensorial y una asignación cognitiva.

Algunos estudios dicen que llegamos a tener en un momento determinado cerca de 100 sensaciones, pero que conscientes son en cada momento, alrededor de 8-10 en las mujeres y de 4-6 en los hombres. La mayor parte de ellas nos pasan desapercibidas, quedan detrás del umbral de atención, por eso precisamente, cuando pongo atención, empiezan a aparecer en tropel.

Emoción, por su parte, sería la respuesta interna que valora la situación de un conjunto de sensaciones que agrupamos. La medida de esa valoración son las necesidades de la persona que las percibe, o con más precisión, del ser biológico-emocional-racional que somos cada uno de nosotros. Las necesidades son indicadas por el sistema emocional. Es decir la valoración de las sensaciones se hace poniéndolas en contacto con las necesidades. Ese es con precisión el trabajo del sistema emocional.

Ojo las emociones tienen una parte cognitiva: la valoración y una somática: preparan para la actividad necesaria para obtener esa necesidad que acaban de valorar que existe. Ambas partes se dan a la vez y no son separables. Es decir la emoción prepara (motiva) a una conducta. Ojo solo prepara, ya que de modo general (excepto en casos especiales) emoción y conducta no van ligadas, son separables, una emoción puede dar lugar a varias conductas, o una emoción puede no recibir la respuesta de una conducta. En cualquier caso hasta que la necesidad sea satisfecha la emoción se almacena somáticamente. Por ejemplo, almacenamos los enfados (en un órgano diana: el hígado, el colon) hasta que los resolvemos.

La función de dar la respuesta adecuada para llenar la necesidad que la emoción indica es del sistema racional: la razón busca los medios y el mejor modo para satisfacer esa necesidad que sentimos. La conexión del sistema racional y emocional no es sencilla y esta función es muchas veces deficiente. Pero esto se nos va del tema y no hace falta extenderse ahora.

Por ejemplo, entre las sensaciones que he indicado más arriba estaba que sentía calor. El sistema emocional puede indicarme que estoy ya incómodo (incómodo = valoración emocional) y que necesito quitarme el jersey, en realidad la necesidad es bajar la temperatura. Este es un ejemplo que se refiere a las necesidades básicas, el nivel inferior de la pirámide de Maslow, nivel que está constantemente en actividad. Por ejemplo, la sensación de la pierna tocando a la pata de la mesa, también me ha generado incomodidad y a partir de esa valoración he cambiado la posición.

Entonces la relación entre sensaciones y emociones es la siguiente: una sensación o grupo de ellas provoca que salte una valoración de conjunto: estoy incómodo, hay que moverse. Esto quiere decir que si quiero cambiar una emoción (una valoración) puedo cambiar las sensaciones que percibo y lógicamente la valoración es diferente. Pero esto solo antes de producirse la emoción, y no funciona con las emociones que ya tenemos, una vez producida la emoción ahí está, esperando a ser solucionada.

Sensaciones y emociones van muy ligadas, pero es importante tener en cuenta que no son los mismo. Una sensación se puede cambiar por otra, una emoción no. La emoción que presuntamente se ha sustituido, si es importante, quedará por ahí almacenada, esperando, enturbiando nuestro horizonte emocional.